El alumno preguntó al Maestro, qué es lo que querían decir los antiguos por “cultivar la vida”.
El Maestro respondió: “Cultivar la vida, es cuidarte a ti mismo. Significa vivir libremente y no imponerte limitaciones”
“¿Puedes explicar esto más ampliamente?”
El Maestro replicó:
“Deja que tus ojos vean lo que ven,
no lo que otros quieran que veas.
Deja que tus oídos oigan lo que oyen de forma natural,
no lo que otros quieren que oigas.
Deja que tu boca exprese libremente los pensamientos de tu mente y no te limites por la aprobación, o desaprobación de los demás.
Deja que tu mente piense lo que quiera pensar
y no permitas que las demandas de otras personas
dicten tu pensamiento.
Si no dejas que tus sentidos y tu mente
hagan lo que quieran hacer de forma natural,
les estás negando sus derechos.
Cuando no puedas pensar, tener sensaciones,
sentir, o actuar libremente,
tu cuerpo y tu mente son dañados.
Rompe estas opresiones y cultivarás la vida.
Cuando puedes cultivar la vida,
puedes esperar pacíficamente la muerte.




