
Felipe Calderon Hinojosa
Por decreto presidencial, Felipe Calderón Hinojosa, anunció el fin de la recesión en el País, al asegurar que la economía nacional ,obtuvo un crecimiento de casi tres puntos porcentuales en el tercer trimestre del año. Debe ser otra broma de mal gusto como las que acostumbra hacer utilizando a México y a los mexicanos, porque la situación en el País, es de desempleo, inflación galopante y miseria.
Se llama RECESION, a la disminución, o contracción del nivel de la actividad económica.
Se dice que una economía sufre una recesión, cuando disminuye de un modo significativo la producción y el nivel de empleo.
Pero la definición de lo que es, o no es ’significativo’, resulta bastante arbitraria. Algunos lo definen en términos de tiempo por ejemplo, una caída del producto interno bruto (PIB) durante tres trimestres consecutivos.
Otros economistas, lo definen en términos cuantitativos por ejemplo, la tasa de disminución de la producción, o el empleo.
El producto interno bruto, es el valor monetario total de la producción de bienes y servicios de un país, durante un período que normalmente es de un trimestre, o un año.
Otra forma de definir la recesión, parte del diferencial entre producción real y ‘potencial’ de producción de la economía.
El procedimiento más utilizado consiste en hacer una estimación de la ‘tendencia’ de la tasa de crecimiento de la economía, de forma que se pueda establecer, cuál sería el crecimiento, si continúa esta inclinación.
Pero el periodo de tiempo utilizado para estimar esa tendencia, sigue siendo arbitrario. Además, existen diferentes formas de calcularla para examinar un mismo periodo.
Aunque no existe una medida única para evaluar el impacto de una recesión, se puede analizar ésta, a partir de las estadísticas relativas al nivel de desempleo, o al nivel de puestos de trabajo sin cubrir, aunque la interpretación de estos datos ,es también subjetiva. Las estimaciones del capital no utilizado, son aún más arbitrarias.

Agustin Cartens
Las recesiones pueden tener distintas causas. En los modelos de ciclos económicos, las recesiones son INTERIORES, porque forman parte inherente de la estructura económica y no están provocadas por factores externos a la economía. Por ejemplo, según un modelo simple de ciclo económico, una economía, tras un periodo de producción y empleo crecientes, sufrirá un proceso de ajuste que provocará sin duda un decrecimiento del nivel de producción. En otro ejemplo, las oportunidades para invertir en negocios rentables se agotarán, lo que provocará una disminución de la inversión.
También puede ocurrir que el aumento de la producción, provoque un aumento de la demanda de dinero que a su vez presionará al alza los tipos de interés, haciendo que decaiga, o disminuya la inversión.
Las recesiones también pueden tener causas exteriores, es decir, que los factores que provocan la recesión, no son factores económicos.
Entre estas causas se puede mencionar, por ejemplo, un cambio en la política del Gobierno, para evitar un ‘recalentamiento’ de la economía, y por tanto un aumento de las presiones inflacionistas.
Las recesiones, también pueden deberse a un cambio de las condiciones económicas, como ocurrió en la crisis del petróleo de 1972-1973 que provocó, por vías directas, e indirectas, la recesión de la década de 1970, que afectó entre otros países a Venezuela y México.
Las economías pequeñas, que dependen de los mercados exteriores, o de los precios de unos pocos bienes que exportan, pueden sufrir una recesión, si los precios de estos bienes disminuyen, como es el caso de México , que depende totalmente del petróleo, para cubrir los gastos principezcos del Gobierno y su enorme burocracia.

La secuencia que sigue una recesión, depende en gran medida, de los factores que la originan y de la economía que padece dicha situación de recesión.
Hasta hace poco, durante una recesión la producción disminuía más que el empleo. Esto se debía a que las empresas confiaban en que el Gobierno, emprendería una política expansiva para evitar que la recesión se prolongara, y los empresarios no deseaban prescindir de sus trabajadores por miedo a no poder encontrar la mano de obra necesaria cuando la economía se recuperara.
Sin embargo, durante las últimas décadas, se ha perdido la confianza en la voluntad y el poder de un gobierno para reanimar la economía, por lo que las recesiones de la década de 1980 y la actual del 2009, han sido más graves y han generado mayores tasas de desempleo.
También ha ocurrido este fenómeno, en muchos países latinoamericanos como Argentina y Brasil, donde el fin de las privatizaciones, ha coincidido con una alarmante tasa de desempleo.
Esta entrada fue publicada el Noviembre 7, 2009 a las 4:32 pm y archivada bajo El México real . Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada a través del feed RSS 2.0
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