PANCHO VILLA, EL CENTAURO DEL NORTE

11 Nov

Doroteo Arango Arämbula, mejor conocido  como Pancho  Villa,  nació en San Juan del Río Durango en 1878.

Quedó huérfano muy pronto y por defender a su hermana, agredida por el dueño de la hacienda en la que trabajaba, tuvo que huir perseguido por la justicia, que le calificó de bandido y delincuente.

 Al estallar la Revolución Mexicana en 1910 contra Porfirio Díaz, Villa ofreció sus servicios al líder opositor Francisco Ygnacio Madero, demostrando sus dotes de combatiente y organizador en numerosas batallas victoriosas.

Durante la administración de Madero, sirvió a las órdenes del general  Victoriano Huerta, que, desconfiando de él, le condenó a muerte por insubordinación.

Villa escapó a Estados Unidos, pero regresó tras el asesinato de Madero y la llegada al poder de Huerta, en 1913, para unirse a la oposición revolucionaria encabezada por Venustiano Carranza.

Al frente de un improvisado ejército tomó el control del estado de Chihuahua y formó la División del Norte, a cuyo frente ocupó las ciudades de Torreón y Ciudad Juárez.

En 1914 tomó Zacatecas, tras lo cual contactó con Emiliano Zapata en Xochimilco, en cuya compañía entró en la ciudad de México en noviembre de ese año, tras rechazar la autoridad de Carranza.

Cuando éste retomó el poder en 1916, Villa se mantuvo en la oposición, pero sufrió una grave derrota en Celaya frente al general Alvaro Obregón, por lo que se retiró al estado de Chihuahua, arrebató sus propiedades a los grandes terratenientes y volvió a mostrarse como el temido guerrillero de los primeros años.

 El 9 de marzo de 1916 Villa cruzó la frontera y atacó la ciudad estadounidense de Columbus , Nuevo México, matando a varios ciudadanos y destruyendo parte de la misma.

Una expedición punitiva, a las órdenes del general John Joseph Pershing, fue enviada en represalia, pero no logró capturar a Villa.

Tras el derrocamiento de Carranza, en 1920, llegó a un acuerdo con el nuevo gobierno, logró una amnistía y se retiró a un rancho, cerca de Parral Chihuahua, donde el 20 de julio de 1923 lo asesinaron.

Villa solía comentar que tenía tres grandes vicios, los buenos caballos, los gallos valientes y las mujeres bonitas. No se sabe con certeza cuántas mujeres tuvo, pero sí se sabe que se casó por la ley aproximadamente 75 veces. Al final, sólo siete reclamaron ser sus legítimas esposas:
Luz Corral, Juana Torres, Pilar Escalona, Asunción B., Austreberta Rentería, María Amalia Baca, Manuela Casas, Soledad Seáñez Holguín y Maria Anaya.

En 1946, el Congreso mexicano reconoció a Soledad Seáñez Holguín como la legítima esposa de Villa con quien se unió en matrimonio en 1919.

Una de las facetas más personales de Villa se manifestaba con los niños, amaba a los propios y a los ajenos, recogía a los desamparados y costeaba su educación, durante su breve gobierno en Chihuahua, contrató a maestros jaliscienses y abrió varias escuelas, a las que acudía en tiempos de fiesta, pues por los niños Villa sentía una verdadera veneración.

  Sus planes educativos incluían una Universidad Militar para hasta cinco mil alumnos y una escuela elemental en cada hacienda. Había una libertad de culto casi total, se desplegó una política agraria cuyo propósito sería distribuir la tierra creándola en pequeñas unidades.

Posted by : Antor
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