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MUJER INFIEL

14 Jun

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Mujer infiel que gozas del sufrir
de tu esposo y de tus hijos,
te despojas de tu ropa
y te manchas del sudor impuro de tu amante.

Mujer infiel que te ocultas de día y de noche
creyendo que no ven
lo que todo el pueblo sabe:
que desbordas tus pasiones terrenales a escondidas.

Mujer infiel que abandonas tus deberes de esposa y de madre
por falsas promesas de  amor,
eres adultera, eres ciega y de mente aturdida
por buscar en otro hombre lo que tienes en familia.

Mujer infiel: a la gloria no has de ir, al infierno tampoco,
pagarás por tus acciones en esta vida
y sola quedarás sin esposo y sin familia,
tu vejez se ha de vengar,
ni tu amante podrá salvarte por ser infiel y adultera.
La vida te castigará.

 

Autor: Leobardo Cruz Magariño
Posted By : Yoreme

 

LA NIÑA DE LOS FOSFOROS

23 Dic

Cuento de Navidad  de Hans Christian Andersen

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Tenía, en verdad, zapatos cuando salió de su casa; pero no le habían servido mucho tiempo. Eran unas zapatillas enormes que su madre ya había usado: tan grandes, que la niña las perdió al apresurarse a atravesar la calle para que no la pisasen los carruajes que iban en direcciones opuestas.

La niña caminaba, pues, con los piececitos desnudos, que estaban rojos y azules del frío; llevaba en el delantal, que era muy viejo, algunas docenas de cajas de fósforos y tenía en la mano una de ellas como muestra. Era muy mal día: ningún comprador se había presentado, y, por consiguiente, la niña no había ganado ni un céntimo. Tenía mucha hambre, mucho frío y muy mísero aspecto. ¡Pobre niña! Los copos de nieve se posaban en sus largos cabellos rubios, que le caían en preciosos bucles sobre el cuello; pero no pensaba en sus cabellos. Veía bullir las luces a través de las ventanas; el olor de los asados se percibía por todas partes. Era el día de Nochebuena, y en esta festividad pensaba la infeliz niña.

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Se sentó en una plazoleta, y se acurrucó en un rincón entre dos casas. El frío se apoderaba de ella y entumecía sus miembros; pero no se atrevía a presentarse en su casa; volvía con todos los fósforos y sin una sola moneda. Su madrastra la maltrataría, y, además, en su casa hacía también mucho frío.

Vivían bajo el tejado y el viento soplaba allí con furia, aunque las mayores aberturas habían sido tapadas con paja y trapos viejos. Sus manecitas estaban casi yertas de frío. ¡Ah! ¡Cuánto placer le causaría calentarse con una cerillita! ¡Si se atreviera a sacar una sola de la caja, a frotarla en la pared y a calentarse los dedos! Sacó una. ¡Rich! ¡Cómo alumbraba y cómo ardía! Despedía una llama clara y caliente como la de una velita cuando la rodeó con su mano. ¡Qué luz tan hermosa! Creía la niña que estaba sentada en una gran chimenea de hierro, adornada con bolas y cubierta con una capa de latón reluciente. ¡Ardía el fuego allí de un modo tan hermoso! ¡Calentaba tan bien!

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Pero todo acaba en el mundo. La niña extendió sus piececillos para calentarlos también; más la llama se apagó: ya no le quedaba a la niña en la mano más que un pedacito de cerilla. Frotó otra, que ardió y brilló como la primera; y allí donde la luz cayó sobre la pared, se hizo tan transparente como una gasa.

La niña creyó ver una habitación en que la mesa estaba cubierta por un blanco mantel resplandeciente con finas porcelanas, y sobre el cual un pavo asado y relleno de trufas exhalaba un perfume delicioso. ¡Oh sorpresa! ¡Oh felicidad! De pronto tuvo la ilusión de que el ave saltaba de su plato sobre el pavimento con el tenedor y el cuchillo clavados en la pechuga, y rodaba hasta llegar a sus piececitos. Pero la segunda cerilla se apagó, y no vio ante sí más que la pared impenetrable y fría.

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Encendió un nuevo fósforo. Creyó entonces verse sentada cerca de un magnífico nacimiento: era más rico y mayor que todos los que había visto en aquellos días en el escaparate de los más ricos comercios. Mil luces ardían en los arbolillos; los pastores y zagalas parecían moverse y sonreír a la niña. Esta, embelesada, levantó entonces las dos manos, y el fósforo se apagó. Todas las luces del nacimiento se elevaron, y comprendió entonces que no eran más que estrellas. Una de ellas pasó trazando una línea de fuego en el cielo.

–Esto quiere decir que alguien ha muerto– pensó la niña; porque su abuelita, que era la única que había sido buena para ella, pero que ya no existía, le había dicho muchas veces: “Cuando cae una estrella, es que un alma sube hasta el trono de Dios”.index

Todavía frotó la niña otro fósforo en la pared, y creyó ver una gran luz, en medio de la cual estaba su abuela en pie y con un aspecto sublime y radiante.

–¡Abuelita!– gritó la niña–. ¡Llévame contigo! ¡Cuando se apague el fósforo, sé muy bien que ya no te veré más! ¡Desaparecerás como la chimenea de hierro, como el ave asada y como el hermoso nacimiento!

Después se atrevió a frotar el resto de la caja, porque quería conservar la ilusión de que veía a su abuelita, y los fósforos esparcieron una claridad vivísima. Nunca la abuela le había parecido tan grande ni tan hermosa. Cogió a la niña bajo el brazo, y las dos se elevaron en medio de la luz hasta un sitio tan elevado, que allí no hacía frío, ni se sentía hambre, ni tristeza: hasta el trono de Dios.

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Cuando llegó el nuevo día seguía sentada la niña entre las dos casas, con las mejillas rojas y la sonrisa en los labios. ¡Muerta, muerta de frío en la Nochebuena! El sol iluminó a aquel tierno ser sentado allí con las cajas de cerillas, de las cuales una había ardido por completo.

–¡Ha querido calentarse la pobrecita!– dijo alguien.

Pero nadie pudo saber las hermosas cosas que había visto, ni en medio de qué resplandor había entrado con su anciana abuela en el reino de los cielos..

Posted by: Yoreme

RECORDANDO A JULIO VERNE

9 Feb

Julio Verne, nació en la isla de Feydem en Nantes, Francia el 8 de febrero de 1828. Es considerado junto a H. G. Wells , el fundador de la moderna literatura de ciencia ficción, ya que predijo con gran precisión en sus relatos fantásticos, la aparición de algunos de los productos generados por el avance tecnológico del siglo XX, como la televisión, los helicópteros, los submarinos, o las naves espaciales.

En 1836, ingresó  junto con su hermano Paul en el seminario Saint-Donatien. Más tarde estudió filosofía y retórica en el liceo de Nantes y viajó a París, cumpliendo los deseos de su padre, para seguir la carrera de leyes. En 1848 comenzó a escribir algunos sonetos y textos de teatro, y dos años más tarde aprobó su tesis doctoral de derecho y optó por la carrera de letras.

Sus inicios literarios fueron difíciles, sus piezas de teatro no tuvieron una divulgación importante, y recurrió a la docencia para sobrevivir. En 1857 se convirtió en agente de bolsa y empezó a viajar; visitó Inglaterra, Escocia, Noruega y Escandinavia, y continuó sus escritos.

Posteriormente conoció al editor Hetzel, quien se interesó por sus textos y le publicó Cinco semanas en globo (1862), obra que lo lanzó al éxito y lo estimuló a proseguir con la temática de la novela de aventuras y fantasía.

Aprovechando sus conocimientos geográficos, adquiridos a través de numerosos viajes por Europa, África y América del Norte, y su entusiasmo por la revolución tecnológica e industrial, se convirtió en un especialista de los relatos de aventura de corte científico.

Inmediatamente se enfrascó en la redacción de “Viaje al centro de la Tierra”, para lo cual se aplicó a la geología, la mineralogía y la paleontología. Las detalladas descripciones de animales antidiluvianos maravillaron a los expertos, poniendo de manifiesto su extraordinaria intuición científica.

 Su tercer gran libro fue “De la Tierra a la Luna,” cuya publicación despertó tal entusiamo por los viajes espaciales que su despacho se inundó de cartas solicitando reservas para el próximo viaje lunar.

 Con el mismo interés fue recibida “La vuelta al mundo en ochenta días,: publicada por entregas, cuyo éxito fue tal, que se llegaron a cruzar apuestas sobre si Phileas Fogg, “el hombre menos apresurado del mundo”, lograría llegar a la meta en tan breve tiempo.

“Veinte mil leguas de viaje submarino “es, uno de los libros que conserva más íntegro su encanto. La peripecia se inicia cuando una fragata americana parte en busca de un monstruo marino de extraordinarias proporciones al que se atribuyen múltiples naufragios.

El monstruo aparece, se precipita sobre el barco expedicionario y lo echa a pique, llevándose en su espinazo al naturalista Aronnax, a su fiel criado Conseil y al arponero Ned Land. El monstruo marino, resultará ser un enorme submarino, llamado Nautilus, en el cual los tres hombres pasarán cerca de diez meses hospedados por el enigmático capitán Nemo, artífice del invento.

Visitarán los tesoros sumergidos de la Atlántida, lucharán contra caníbales y pulpos gigantes y asistirán a un entierro en un maravilloso cementerio de coral.

 Se ha señalado que Nemo es un trasunto del propio Verne. Ambos viven encerrados, solos e incomprendidos, el primero en su coraza de acero, el segundo en la burbuja de su gabinete, ambos refugiados tras el disimulo y el secreto.

Escribió otras obras de gran éxito como Las aventuras del capitán Hatteras (1866), Los hijos del capitán Grant (trilogía, 1868-1870), En torno a la luna (1870), La isla misteriosa (1874), Miguel Strogoff (1876), Un capitán de quince años (1878), Las tribulaciones de un chino en China (1879), El faro del fin del mundo (1881) y Los viajes del capitán Cook (1896), entre muchas otras novelas que superan el medio centenar de títulos.

Se radicó en Amiens en 1872, y a partir de 1886 se comprometió con las actividades municipales de dicha ciudad. Tres años después fue nombrado representante del consejo municipal, y en 1892 fue condecorado con la Legión de Honor.

Sus textos se popularizaron con rapidez y quedaron entre los grandes clásicos de la literatura infantil y juvenil del siglo XX. De su obra póstuma destacan El eterno Adán (1910) o La extraordinaria aventura de la misión Barsac (1920), en las que un crítico tan poco convencional como Michel Butor ha querido ver un Verne más profundo y escéptico de lo habitual, que tendía a desconfiar de las consecuencias que podía acarrear para los seres humanos el progreso incesante de la tecnología y de la ciencia.

El 24 de marzo de 1905, enfermo de diabetes desde hacía años, Verne murió en su hogar, situado en el bulevar Longueville 44 (actualmente bulevar Jules Verne). Fue enterrado en el cementerio de La Madeleine, ubicado al noroeste de Amiens, en cuya tumba se representa a Verne emergiendo del sepulcro, obra del escultor Albert Roze.

RECORDANDO A CHARLES DICKENS

7 Feb

Charles Dickens , novelista inglés y uno de los escritores más conocidos de la literatura universal, nació el 7 de febrero de 1812, en Portsmouth, y pasó la mayor parte de su infancia en Londres y Kent. A 200 años de su nacimiento, acapara de nuevo la atención del mundo literario y recupera su legado.

 Dickens, comenzó a asistir a la escuela a los nueve años de edad, pero sus estudios quedaron interrumpidos cuando su padre, un pequeño funcionario afable pero despreocupado, fue encarcelado, en 1824, por no pagar sus deudas.

 El joven Charles, se vio obligado a mantenerse por sí mismo, y entró a trabajar en una fábrica de tintes.

Esta desagradable experiencia, que más tarde describiría, sólo levemente alterada, en su novela David Copperfield , le produjo una sensación de humillación y abandono que le acompañó durante el resto de su vida.

 Entre 1824 y 1826 asistió de nuevo a la escuela, aunque la mayor parte de su educación fue autodidacta.

En 1827 consiguió un trabajo como secretario legal y, tras estudiar durante un breve periodo de tiempo el oficio, se convirtió en periodista en el Parlamento, lo cual le habituó a realizar precisas descripciones de hechos, cualidad que aplicaría posteriormente a su obra narrativa.

En diciembre de 1833, Dickens publicó, bajo el seudónimo de Boz, la primera de una serie de breves y originales descripciones de la vida cotidiana de Londres en The Monthly Magazine, una revista que editaba su amigo George Hogarth.

Tras ello, un editor de la ciudad le encargó un volumen de nuevas notas en este estilo, que debían acompañar a las ilustraciones del famoso artista George Cruikshank.

El éxito de este libro, titulado Los apuntes de Boz (1836), le permitió al novelista casarse con Catherine Hogarth en ese mismo año, y le animó a preparar una colaboración similar, esta vez con el conocido artista Robert Seymour.

 El resultado de esta colaboración fue Papeles póstumos del club Pickwick , una obra en un estilo muy próximo al de los cómics, cuyo éxito consolidó la fama del novelista, e influyó notablemente en la industria editorial de su país, pues su innovativo formato, el de una publicación mensual muy poco costosa, marcó una línea que siguieron otras editoriales.

 La fama que le había producido este curioso proyecto se vio ampliada por las siguientes novelas que fue publicando.

Hombre de enorme energía y talento, se dedicó a otras muchas actividades. Editó los semanarios Household News  y All the Year Round , escribió dos libros de viajes, Notas americanas  e Imágenes de Italia , administró asociaciones caritativas y luchó porque se llevaran a cabo reformas sociales.

 En 1842, impartió seminarios en los Estados Unidos en favor de un acuerdo internacional sobre propiedad intelectual y en contra de la esclavitud.

En 1843 publicó Canción de Navidad, que se convirtió rápidamente en un clásico de la narrativa infantil.

Sin embargo, todos estos éxitos se vieron empañados por sus problemas familiares. La incompatibilidad de caracteres y la relación del autor con la joven actriz Ellen Ternan, llevaron a la disolución del matrimonio, en 1858, fruto del cual habían nacido diez hijos.

A la vez que maduraba artísticamente, sus novelas se habían ido transformando de cuentos humorísticos, en la línea de Los papeles del club Pickwick— esta obra fue traducida al español del francés por Benito Pérez Galdós  ya que el autor español no sólo admiraba a Dickens sino que le consideraba como uno de sus maestros— y Nicholas Nickleby , en obras de gran relevancia social, análisis psicológico y enorme complejidad narrativa.

 Entre sus obras más representativas se encuentran Casa desolada  La pequeña Dorritt , Grandes esperanzas  y Nuestro amigo común.

Los lectores del siglo XIX y de comienzos del XX apreciaban más las primeras obras del autor, por su sentido del humor y su trasfondo trágico. Pero, aún reconociendo las cualidades de esta narrativa temprana, los críticos literarios de hoy en día sitúan por encima de ella a las obras de madurez, por su coherencia formal y su aguda percepción de la condición humana.

Otras obras destacadas son Oliver Twist , La tienda de antigüedades , Barnaby Rudge , Martin Chuzzlewit , Dombey e hijo , Tiempos difíciles , Historia de dos ciudades  y El misterio de Edwin Drood, que quedó incompleta.

 Charles Dickens, murió el 9 de junio de 1870 y fue enterrado cinco días más tarde en la abadía de Westminster.

LA IMPORTANCIA DE LLAMARSE ERNESTO

3 Feb

La importancia de llamarse Ernesto, cuyo título original en inglés es The Importance of Being Earnest, es una obra de Oscar Wilde escrita en 1895.

Aunque en Español siempre se ha preferido el título “La importancia de llamarse Ernesto”, lo cierto es que la obra se titula “The importance of being earnest”, que debe traducirse, literalmente, como La importancia de ser formal, pero su título suena igual en inglés que si se escribiera The importance of being Ernest y Wilde, obviamente, juega con esta igualdad fónica.

 Es una comedia que trata sobre las costumbres y la seriedad de la sociedad inglesa en la época victoriana.

Fue la única comedia que escribió Oscar  Wilde y está considerada uno de sus mejores trabajos según los críticos.

 Se estrenó por primera vez en el 14 de febrero de 1895 en el St. James’ Theatre de Londres.

Aunque subyugado por la trivialidad, Oscar Wilde no deja de trazar una aguda caricatura de los comportamientos de la gente bien de la Inglaterra de su época.

 Cada personaje es un divertido cínico y sigue conscientemente las normas que sabe vigentes y no las que señala el manual de buenas maneras.

Las muchachas están dispuestas a tragarse las excusas que les plantean sus respectivos novios después de haberlas engañado porque saben que son buenos partidos y están deseando hacerlo, y por tanto, prefieren agarrarse a lo bien dicho que están sus increíbles  justificaciones y olvidar el contenido: “En los asuntos de importancia, el estilo y no la sinceridad, es lo esencial”.

 Ellos, naturalmente, saben que el juego está en ocultar lo desagradable por muy verdadero que sea y ensalzar lo agradable por muy inexistente que también sea: “La verdad no es la clase de cosas que uno le dice a una chica guapa y refinada”.

Jack y Algernon, los dos personajes principales, son naturalmente flores de diversión. No entienden el mundo de otro forma. Las mujeres, desde luego, están para eso. “La única manera posible de comportarse ante una mujer, es cortejarla si es guapa o cortejar a otra si no lo es”.

 Cuando el mayordomo de Jack habla con ligereza del matrimonio, el joven caballero se preocupa, porque “si las clases inferiores no nos dan buen ejemplo, no sé para qué están”.

La comedia fluye con un gran dinamismo. Cada situación tiene su elemento de hilaridad y casi cada frase es un chiste.

Para los amantes de los aforismos y de las frases ingeniosas -abundantes en la obra de Wilde- aquí hay unos cuantos sacados del libro:

“¡El placer, sólo el placer! ¿Hay otra cosa que mueva a la gente?”

“De veras que no veo nada romántico en declararse. Estar enamorado es muy romántico. Pero no hay nada romántico en una declaración en toda regla. Sobre todo porque puede ser aceptada. Con lo que la emoción desaparece por completo. La esencia del romanticismo es la incertidumbre. Si me caso alguna vez, haré todo lo posible por olvidarlo.”

“En la vida marital tres son compañía pero dos no.”

“La ignorancia es como un fruto delicado y exótico; lo tocas y se estropea.”

“Hay gente a la que no se le deben contar ciertas cosas. La vida es una cuestión de tacto.”

“No creo que me gustase atrapar a ningún hombre sensato. No sabría de qué hablar con él.”

“Lo que nos parecen tragos amargos, son a menudo bendiciones disfrazadas.”

“El corazón posee cierta sabiduría tan efectiva como la de la cabeza.”

 

 

LA ORACION DE LA MAESTRA

12 May

Gabriela Mistral

¡Señor! Tú que enseñaste, perdona que yo enseñe; que lleve el nombre de maestra, que Tú llevaste por la Tierra.

Dame el amor único de mi escuela; que ni la quemadura de la belleza sea capaz de robarle mi ternura de todos los instantes.

Maestro, hazme perdurable el fervor y pasajero el desencanto. Arranca de mí este impuro deseo de justicia que aún me turba, la mezquina insinuación de protesta que sube de mí cuando me hieren. No me duela la incomprensión ni me entristezca el olvido de las que enseñé.

Dame el ser más madre que las madres, para poder amar y defender como ellas lo que no es carne de mis carnes. Dame que alcance a hacer de una de mis niñas mi verso perfecto y a dejarte en ella clavada mi más penetrante melodía, para cuando mis labios no canten más.

Muéstrame posible tu Evangelio en mi tiempo, para que no renuncie a la batalla de cada día y de cada hora por él.

Pon en mi escuela democrática el resplandor que se cernía sobre tu corro de niños descalzos.

Hazme fuerte, aun en mi desvalimiento de mujer, y de mujer pobre; hazme despreciadora de todo poder que no sea puro, de toda presión que no sea la de tu voluntad ardiente sobre mi vida.

¡Amigo, acompáñame! ¡Sostenme! Muchas veces no tendré sino a Ti a mi lado. Cuando mi doctrina sea más casta y más quemante mi verdad, me quedaré sin los mundanos; pero Tú me oprimirás entonces contra tu corazón, el que supo harto de soledad y desamparo. Yo no buscaré sino en tu mirada la dulzura de las aprobaciones.

Dame sencillez y dame profundidad; líbrame de ser complicada o banal en mi lección cotidiana.

Dame el levantar los ojos de mi pecho con heridas, al entrar cada mañana a mi escuela. Que no lleve a mi mesa de trabajo mis pequeños afanes materiales, mis mezquinos dolores de cada hora.

Aligérame la mano en el castigo y suavízamela más en la caricia. ¡Reprenda con dolor, para saber que he corregido amando!

Haz que haga de espíritu mi escuela de ladrillos. Le envuelva la llamarada de mi entusiasmo su atrio pobre, su sala desnuda. Mi corazón le sea más columna y mi buena voluntad más horas que las columnas y el oro de las escuelas ricas.

Y, por fin, recuérdame desde la palidez del lienzo de Velázquez, que enseñar y amar intensamente sobre la Tierra es llegar al último día con el lanzazo de Longinos en el costado ardiente de amor.

Autora: Gabriela Mistral

PADRE

15 Abr

Padre, el bosque, ya no es el bosque

Padre
dígame qué
le han hecho al río
que ya no canta.

Resbala
como un bardo
muerto bajo un palmo
de espuma blanca.

Padre
que el río ya no es el río.

Padre
antes de que llegue el verano
esconde  todo lo que esté vivo.

Padre
dígame qué
le han hecho al bosque
que ya no hay árboles.
En invierno
no tendremos fuego
ni en verano sitio
donde resguardarnos.

Padre
que el bosque ya no es el bosque.

Padre
antes de que oscurezca
llenad de vida la despensa.
Sin leña y sin peces, padre
tendremos que quemar la barca.

Padre
si no hay pinos
no habrá piñones,
ni gusanos, ni pájaros.

Padre
donde no hay flores
no se dan las abejas,
ni la cera, ni la miel.

Padre
que el campo ya no es el campo.
padre
mañana del cielo lloverá sangre.
El viento lo canta llorando.

Padre
ya están aquí…
Monstruos de carne
con gusanos de hierro.
Padre
no, no tengáis miedo,
y decid que no,
que yo os espero.

Padre
que están matando la tierra.

Padre
dejad de llorar
que nos han declarado la guerra.

Autor : Juan Manuel Serrat